¿Qué es la educación financiera? Aprende cómo manejar tu dinero

¿Quieres desarrollar habilidades y actitudes que te ayuden a comprender mejor tus propias finanzas? Aprende sobre la educación financiera básica.

Recientemente hemos estado leyendo, escuchando y viendo mucho más acerca de la educación financiera. Sin embargo, sigue siendo un término lejano para la mayoría de las personas. El reto principal es entender a qué se refiere y qué incluye la educación financiera. Adicionalmente, podemos tener un momento de autorreflexión sobre este concepto y saber si tenemos o estamos incluyendo educación financiera como parte de nuestro día a día o como parte de nuestras herramientas que nos ayudarán a lograr nuestros objetivos de forma mucho más fácil.

Existen varios organismos tanto nacionales como internacionales que han hecho un esfuerzo por definir qué es la educación financiera básica. En México, por ejemplo, El Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) la ha definido como: El desarrollo de habilidades y actitudes, que nos permiten como individuos, entender los conceptos básicos sobre las finanzas personales. Esto quiere decir, entender y aprender a manejar mis propias finanzas. ¿Lo tienes más claro con esta definición? Si aún no está muy claro, hemos encontrado más definiciones.

En Estados Unidos, la Comisión de Educación Financiera la define como: Prever la información y los conocimientos, para desarrollar las habilidades necesarias para evaluar las opciones y tomar la o las mejores decisiones financieras. La Autoridad de Servicios Financieros de Inglaterra la define cómo: La capacidad para administrar tu dinero, dar seguimiento a tus finanzas, planear para el futuro, elegir productos financieros, y mantenerte informado sobre los asuntos económicos y financieros.

Por último, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la ha definido como: El proceso mediante el cual los individuos adquieren una mejor comprensión de los conceptos y productos financieros y desarrollan las habilidades necesarias para tomar decisiones informadas, evaluar riesgos y oportunidades financieras, y mejorar su bienestar.

Una vez leídas estas definiciones ya establecidas, podemos entender mejor el concepto e identificar que la educación financiera básica nos debería de ayudar a:

1.     Desarrollar habilidades y actitudes para comprender mejor nuestras propias finanzas.

2.     Tomar decisiones informadas sobre todos los recursos financieros. Esto incluye que podamos calificar mejor todos los productos financieros que nos ofrezcan.

3.     Identificar y evaluar los riesgos y las oportunidades, a través de la información, la formación, el asesoramiento, y la ayuda externa.

4.     Mejorar nuestro bienestar y calidad de vida bajo condiciones de certeza y planificación para el futuro.

Las tres dimensiones de la educación financiera básica

Muchas personas creen que la educación financiera básica solamente consiste en entender, aprender y mejorar nuestro conocimiento financiero. A pesar de que esto es en parte verdad, existen otras dos dimensiones que deben ser consideradas. Entonces las tres ramas que componen la educación financiera básica son:

1.     El conocimiento financiero: Se refiere al proceso que habitualmente usamos los individuos en administrar nuestros recursos para alcanzar el “éxito financiero personal” en las áreas de planeación para el retiro, beneficios, administración de crédito y derechos de los consumidores. Es decir, el conocimiento financiero fomenta que las personas conozcamos los productos disponibles y que comprendamos sus beneficios y riesgos. El tener conocimiento financiero nos prepara para elegir y confirmar que nuestras decisiones son las acertadas.

2.     Los comportamientos y actitudes financieras: Se refiere a las acciones, reacciones y/o actitudes que tenemos con respecto a la administración de nuestro dinero y el resto de los recursos financieros. Estos comportamientos y actitudes, promueven la generación de buenos hábitos financieros y una cultura de prevención de riesgos. Idealmente, queremos que nuestras finanzas personales se vean beneficiadas por nuestras decisiones y no tengamos que hacer un control de daños por haber elegido un producto no adecuado. Debemos anticiparnos a los riesgos que puedan existir.

3.     La relación con el sistema financiero y las instituciones: Se refiere a construir una relación de confianza entre las instituciones y nosotros, los clientes, basada en los mecanismos de protección al consumidor. Cuando hablamos de  instituciones financieras  nos referimos a: Grupos financieros, banca comercial, banca de desarrollo,  casa de bolsa, sociedad de inversión,  aseguradoras, buró de crédito, arrendadoras financieras, afianzadoras, almacenes generales de depósito, uniones de crédito, casas de cambio, y empresas de factoraje.

Los beneficios de la educación financiera básica

A lo largo de este artículo hemos hablado sobre qué es la educación financiera básica, qué nos ayuda a hacer, y cuáles son las dimensiones que la conforman. Sin embargo, no hemos hablado de por qué nos sirven desarrollar estas habilidades y actitudes. Es por eso que te compartimos los beneficios prácticos de integrar la educación financiera básica a tu vida:

¿Para qué sirve la educación financiera básica?

1.    Planificar un futuro con mayor solvencia económica financiera y aprender cómo lograr tus propósitos financieros.

2.  Lograr administrar de mejor manera tu dinero, cómo salir de tus deudas y  administrar tus recursos, como tu cuenta bancaria, tarjeta de crédito, inversiones, ahorros y seguros.

3.     Saber  elegir, utilizar y seleccionar qué productos y servicios financieros se adaptan de mejor manera a tus necesidades y tus metas tanto del presente como del futuro.

4.     Aprender a tomar decisiones personales de carácter financiero en la vida diaria, y en tu día a día. Pues las finanzas personales no son teoría, sino información y herramientas que se deben aplicar a la vida cotidiana.

5.     Adquirir hábitos para ahorrar a corto, mediano y largo plazo,  pues es importante recordar que ahorrar debe ser un hábito, no solo algo que se haga cada que se necesite o quiera lograr o adquirir algo.

6.     Practicar el  ser previsor para que situaciones de emergencias y/o imprevistos no te agarren de sorpresa. Una buenas finanzas personales te protegen.

7.     Puedes  acceder a información relacionada a asuntos económicos y financieros, por ejemplo aprender a interpretar tu buró de crédito.

Después de leer todo esto, ¿te animarías a aprender más sobre la educación financiera básica y a aplicarla a tu vida diaria? Si después de enriquecer tu educación financiera decides que la mejor opción es un préstamo personal para cumplir tus metas financieras, ¡descarga Baubap y obtén un préstamo en minutos desde tu celular! Haz click aquí para descargar.